Marketing en redes sociales: algunos principios estratégicos

20 septiembre 2016

Se parte de una premisa: el marketing en redes sociales no se improvisa. Requiere conocimiento, análisis, continuidad, sensibilidad. Las redes sociales, en un contexto de empresa, son cualquier cosa menos un simple tablón de anuncios para contenidos indiferenciados, en el que pegar notas, anuncios y propaganda. Marcar indistintamente cada canal con tu presencia, sin prestar atención a forma y contenidos, no sirve de nada.

Las redes sociales son canales estratégicos, que deben abordarse con profesionalidad y una atenta planificación, como harías con cualquier otra línea de negocio o con los canales de marketing más tradicionales.

En esta entrada del blog te guiaremos por los conceptos básicos de cualquier estrategia de redes sociales: la estrategia, la activación y la analítica.

1. Escucha a tu destinatario

Las redes sociales son, ante todo, un canal de relación. Comprender los intereses, los gustos y los hábitos de las personas a las que quieres dirigirte –en una palabra: escuchar a tus destinatarios– es la actividad preliminar para cualquier estrategia social. Un contenido toma forma en el momento en que se dibuja el perfil de tu interlocutor, y para hacerlo hay que escuchar y escuchar.

Es de fundamental importancia entender cuál es la imagen predominante que se ha creado en torno a tu marca, para así saber dónde y en qué dirección intervenir.

2. Traza su perfil

Si todavía no has elaborado el identikit de los posibles compradores, comienza por definir los datos demográficos clave del público al que quieres dirigirte: edad, sexo, ocupación, renta, hobbies e intereses.

La definición del perfil de los destinatarios es fundamental para entender su situación actual, qué están buscando y qué necesitarían. Concéntrate en 3-4 tipos de personas que tomar como modelo de la mayor parte del público de referencia. Esta actividad se debe completar posteriormente con perfiles más sutiles y precisos.

3. Definir el calendario editorial

Todas las estrategias se basan en un calendario de actividades: el plan editorial es mucho más que un recordatorio, es un mapa mental que organiza, racionaliza, da una forma coherente de pensamiento a un flujo de actividades que de otro modo serían actos inconexos e improvisados.

El calendario editorial permite tener una visión panorámica del contenido, que es fundamental para salir de la óptica del corto plazo y poder evaluar qué aspectos de tu comunicación merecen más profundización y una mayor inversión de tiempo y recursos.

4. Crea contenidos originales

El contenido es, obviamente, el corazón de una estrategia de éxito en redes sociales. En el contenido es donde tienen que concentrarse la mayor parte de tus atenciones, para dar vida a contenidos de calidad, que sigan el ritmo de la actualidad y (esto es fundamental) que no sean un calco (o peor, una copia) de contenidos encontrados en la red.

En el gran recipiente del contenido se encuentran las entradas de blog, los ebook, los libros blancos, las guías, las infografías, los vídeos, los casos de estudio, que sean de interés, útiles y –por así decirlo– educativos: los clientes estarán más dispuestos a compartir las entradas en sus redes sociales, aumentando así el público al que dirigirse.

¿La frecuencia? En función del tipo de red social, pero la publicación de al menos una nueva entrada por semana es el requisito mínimo.

5. Elige los canales adecuados

Las redes sociales no son las páginas amarillas. En lugar de fichar en todos los canales a disposición, tal vez con ayuda de expeditivas técnicas automáticas, mejor centrarse solamente en unas pocas redes sociales bien seleccionadas. Cada uno tiene su propio lenguaje y la gestión y la adaptación de los contenidos requiere de un tiempo.

Automatizar la publicación es el error más grave, hacer rebotar una misma publicación de una red social a otra, conectado Twitter con Facebook, o Instagram con Facebook, llevándose por delante etiquetas y hashtags.

Gran parte de las pequeñas empresas no cuenta con un público como para establecer y sostener una gran presencia en las redes sociales, sino que tienen que limitarse a unos cuantos canales. Por lo tanto, antes de comprometerse en más redes sociales, hay que poner en marcha un estudio para saber en qué canales está más activo el público destinatario, para así concentrar tiempo y esfuerzos sobre una comunidad relevante.

6. Analizar los resultados

Lo que no se puede medir, no se puede optimizar. Este es el lema. Entre la analítica de las plataformas individuales (Twitter Analytics, Insights de Facebook, LinkedIn e Instagram) y Google Analytics, los datos de medición nunca te faltarán. Lo que es indispensable y marca la diferencia es establecer las métricas adecuadas, que sean, para tu marca, indicadores reales del progreso de tu estrategia.

En la actividad de análisis, los extremos son perjudiciales: por un lado la falta de datos, por el otro su exceso.

Este artículo ha sido escrito por

Andrea Serventi

Andrea Serventi

Editor

Nací en 1986 en Milán, donde me gradué en literatura moderna y empecé a escribir sobre infinidad de temas para los periódicos online, las revistas y los noticieros de televisión. Convertido al marketing y al mundo digital, soy editor de contenido de MailUp: leo, escucho, tomo notas y escribo, para contar en qué consiste el email marketing y cómo conseguir que resulte estratégico.

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