Periódicos vs. Boletines de Noticias: veamos cómo está cambiando el mundo de la información

08 abril 2021Tiempo de lectura: 4 min.

En 2020, muchas figuras importantes del periodismo, de la mano de la amplificación de una crisis de la prensa impresa en el escenario post-pandemia, han abandonado los periódicos para pasar a plataformas de publicación y gestión de suscripciones y abonos a sistemas de información por e-mail, dando vida a un auténtico renacimiento de los boletines de noticias.

Cada decadencia va siempre acompañada, en paralelo, de un auge: así ha ocurrido con la música, con las cassettes y CD primero y con Spotify ahora, y más recientemente, en lo que se refiere al entretenimiento y el vídeo, con la crisis de la televisión generalista y el éxito de Netflix y otras plataformas análogas. Hoy podremos aplicar el mismo esquema también al mundo de la información: con la gradual caída de los periódicos, se está asistiendo al auge de nuevos instrumentos para difundir, transmitir y encontrar información, entre los que destacan los boletines de noticias. 

¿Por qué se habla entonces de “renacimiento”? Porque en realidad los boletines de noticias han sido siempre un instrumento fundamental para atraer al público y transmitir información; históricamente, su nacimiento precede con mucho a los periódicos tradicionales. El 131 a.C. es la fecha a la que se remonta elActa Diurna (“eventos diarios”), el primer boletín de noticias de la historia: una gaceta que contenía noticias militares y políticas para su transmisión pública (1). De ahí en adelante, los boletines de noticias no han dejado de circular, a través de las distintas épocas históricas (2) en distintas formas y con distintos objetivos, y a día de hoy, más de 2000 años después, estamos asistiendo a una nueva vida de este canal informativo. 

Cómo ha cambiado la epidemia el mundo de la información

El inicio de la crisis de los medios tradicionales

Fue en 2007 cuando dos eventos en apariencia poco relevantes supusieron el inicio de la crisis del tradicional mundo de la información:

  • el boom de Facebook 
  • la presentación del primer iPhone

Se trata de dos hechos históricos que gradualmente han llevado a la crisis del mundo de la información tradicional y a un nuevo modo de transmitir, encontrar y difundir las noticias en el cual: 

  • la narración de lo real ha pasado, de ser prerrogativa absoluta de los medios de comunicación tradicionales, a ser producida y difundida por los propios usuarios. Los smartphone y las redes sociales, han puesto las noticias literalmente al alcance de la mano y cualquier persona puede narrar y transmitir la actualidad. 
  • los periódicos hanv comenzando a perder el control exclusivo de la circulación de las noticias y su papel de únicas fuentes de información
  • el modo de encontrar las noticias, al transferirse al mundo digital, se ha hecho cada vez más rápido e inmediato. La web ha dado a los usuarios la posibilidad de conocer las noticias en tiempo real, haciendo de la puntualidad un requisito que la prensa impresa no podrá nunca satisfacer.

En diez años, la crisis de la prensa impresa ha alcanzado, incluso antes de la pandemia de Covid, unas dimensiones significativas, con efectos dramáticos para el mercado laboral del periodismo. 

Según el Pew Research Center, del 2008 al 2019, solo en Estados Unidos el sector de la prensa ha perdido la mitad de sus empleados:

newsroom employment dropped by 51%

Fuente: Pew Research Center

Cómo ha acelerado la epidemia la crisis de los periódicos 

En un contexto histórico en el que, partiendo de estas premisas, la supervivencia de los periódicos pendía ya de un hilo, la pandemia, el Covid, no solo ha acelerado un proceso de digitalización, si no que, con ello, ha acelerado también el declive de las noticias en papel: en Estados Unidos, los signos de la crisis de los periódicos se manifestaron en un primer momento con un difuso y dramático aumento de permisos, huelgas y despidos, hasta el cierre de más de 60 periódicos locales. En junio de 2020, el Financial Times denunciaba 38.000 despidos y recortes salariales en el sector de la prensa. El Minneapolis Star Tribune, con una pérdida del 40 % de sus entradas por publicidad desde el comienzo de la pandemia hasta junio de 2020,  es solo una de las tantas víctimas de una crisis global que ya es evidente. La caída de los ingresos ha llegado a rozar, en otros casos, el 90 %, obligando a un gran número de periódicos a contar solo con las suscripciones de los lectores para sobrevivir. 

El auge de los boletines de noticias

El éxito de Substack y de los servicios de suscripción a boletines de noticias

En este escenario son muchos los periodistas que están buscando soluciones alternativas para salir de la crisis y sobrevivir. Una de ellas es, sin duda, Substack, plataforma nacida en 2017 que ofrece, a cualquier empresa o periodista, la posibilidad de crear y enviar boletines de noticias a sus suscriptores, pidiendo dinero a los lectores para la suscripción y la financiación. En pocos años, Substack ha lanzado un auténtico modelo de servicio de suscripción y consulta de boletines de noticias gratuitos o de pago (a discreción del autor). 

El texto publicado al lanzar la plataforma (4) no representa solamente la misión de Substack, sino que es también una especie de manifiesto del actual mundo de la información: 

“Los grandes totems del periodismo moderno están muriendo. Nuevas organizaciones y entidades que tratan de imitarlos están luchando por la superviviencia y el resultado es una epidemia de clickbait y fake news. A ojos de los consumidores, el periodismo ha perdido gran parte de su valor, también desde el punto de vista económico. Es fácil ceder al desaliento ante semejante escenario, pero creemos que en toda crisis se oculta siempre una oportunidad. Creemos que el contenido periodístico tiene su valor, y que no debe darse por descontado ni malvenderse. Creemos que lo que lees tiene importancia y que este es el momento de luchar y de defender esos ideales”.

En los primeros tres meses de la pandemia, Substack aumentó sus entradas en un 60 %  y el número de lectores y de autores se multiplicó por dos. The Dispatch, es uno de los muchos ejemplos de boletines de noticias que han encontrado el éxito en esta plataforma. Nacido en formato gratuito, en solo seis meses ha alcanzado los 10.000 suscriptores y ha generado 1,4 millones de dólares en ingresos. 

Substack se ha revelado como una oportunidad ventajosa también como espacio para todos aquellos periodistas dedicados a temáticas de nicho y que, no encontrando sitio en el mundo de los periódicos, se habían resignado desde hace años a trabajar como freelances (3). Emily Atkin, periodista que escribía acerca del medio ambiente para la revista New Republic, es un perfecto ejemplo: después de ser despedida, creó el boletín Heated para hablar del medio ambiente y del cambio climático y, desde su aparición en Substack, ha alcanzado un enorme éxito: a día de hoy Heated es el 11º boletín de noticias más leído de la plataforma y tiene unos 2500 suscriptores, lo que supone ingresos por un total de unos 175.000 dólares anuales. 

Visto el éxito de Substack, están surgiendo otras plataformas de información semejantes: Patreon, Medium y Ghost son algunas de las alternativas que han nacido en tiempos recientes. 

Dichas plataformas no solo están dando nueva vida al canal e-mail, sino que ofrecen numerosas ventajas para el mundo de la información en general: 

  • dan espacio a contenidos y temáticas sectoriales y específicas
  • promueven un escenario meritocrático en el que el éxito de un escritor y de su boletín recibe el apoyo concreto y directo de los lectores.
  • permiten a todo el que tenga capacidad y ganas de expresarse construirse su propio público, dirigiéndose a un grupo de lectores restringido y más interesado. 
  • permiten una plena libertad editorial 
  • no tienen publicidad, solo suscripciones

Los boletines llegan a las redes sociales 

El renacimiento de los boletines de noticias no se está limitando a espacios como Substack. De hecho, es aún reciente la noticia de lacompra por parte de Twitter de la plataforma de gestión de boletines de noticias Revue. El objetivo de la red social es invertir en el potencial de los boletines de noticias y poner a disposición de sus usuarios la activación del servicio. Su intención es atraer a escritores, periodistas y casas editoriales que quieran ampliar su número de seguidores gracias a la red social y capitalizar sus textos ampliando los confines de los tweet. 

La diferencia entre los periódicos y los boletines de noticias

Pero… ¿cuál es la razón de que los boletines de noticias sean tan apreciados y eficaces en el momento actual? Con respecto a los periódicos (impresos y digitales), estos e-mail informativos tienen la ventaja de ser más sectores y de dar voz a noticias y temas más especializados, que difícilmente encuentran espacio en otros canales de información. La consecuencia de ello es que, el estilo y el registro de los boletines de noticias sea más específico, a menudo más técnico, con frecuencia más coloquial e informal (o ambas cosas, como en el caso del boletín de Robinhood Snacks, que introduce a menudo GIF y memes divertidos para “rejuvenecer” y hacer menos aburrido el ámbito financiero y económico sobre el que se centra). Este tipo de instrumento de información, precisamente por eso, tiene una identidad y una personalidad más marcadas, que hacen que cada boletín de noticias distinto del otro y que son la consecuencia de una mayor libertad editorial. La brevedad y la concisión constituyen la otra gran ventaja que hace de este canal la herramienta informativa idónea para el escenario actual: hoy en día los usuarios se ven bombardeados por una cantidad infinita de contenidos y necesitan soluciones rápidas, que pemitan optimizar el tiempo y la atención que se puede dedicar a cada fuente de información.

Conclusiones

Los boletines de noticias están llenado el vacío de información dejado por la crisis de las noticias impresas, revelándose como un instrumento capaz de satisfacer, por un lado, a los usuarios, gracias a la puntualidad, brevedad y facilidad de uso, que representan las nuevas exigencias del público de la era post-digital, y por otro, a los escritores mismos, favoreciendo una mayor libertad editorial y unas relaciones de calidad con los lectores. 

Notas

Este artículo ha sido escrito por

Paola Bergamini

Paola Bergamini

Nací en 1993 en Como y pasé las fronteras de la provincia para estudiar en Milán, donde me gradué en filosofía siguiendo mis pasiones personales. Desde siempre me fascina el mundo de la comunicación digital, amo escribir y enriquecerme leyendo. Como Content Editor de MailUp, intento estar siempre actualizada sobre temas de email y digital marketing para comunicar tendencias, teorías y herramientas.

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