Anatomía de un e-mail erróneo: 10 errores que hay que evitar en el marketing por e-mail

30 julio 2021

Hemos seleccionado los 10 principales errores que todo profesional del marketing debería evitar al crear una campaña de e-mail, desde la planificación hasta el envío. Enlaces incorrectos, problemas de visualización, envíos que acaban como spam: repasamos los principales elementos que deben recibir especial atención antes de llegar a la bandeja de entrada de tus destinatarios.

¿Cuántas veces ocurre que nos detenemos en los aspectos más sofisticados y específicos de una campaña y terminamos por descuidar los elementos básicos y fundamentales un e-mail, los que que determinan la eficacia del mensaje?

Así es: los errores más tontos a menudo son imperceptibles como la punta de un iceberg, pero pueden tener impactos desastrosos y acabar hundiendo hasta la nave en apariencia más sólida y perfecta. 

<iframe src=»https://giphy.com/embed/OJw4CDbtu0jde» width=»480″ height=»202″ frameBorder=»0″ class=»giphy-embed» allowFullScreen></iframe><p><a href=»https://giphy.com/gifs/titanic-movie-night-OJw4CDbtu0jde»>a través de GIPHY</a></p>

Para evitar acabar como el Titanic, hemos redactado el identikit del perfecto e-mail erróneo, y hemos seleccionado los 10 principales errores que no debes cometer en tus campañas de marketing por e-mail

Los 10 principales errores que no hay que cometer al crear un e-mail 

1. Elegir una plataforma de envío no profesional

Antes incluso de definir el tipo de mensaje y sus contenidos, antes incluso de crear su estructura, el error de base que podrías cometer es no recurrir a una plataforma de envío profesional. 

Es una decisión que te hace vulnerable y potencialmente más expuesto a los problemas asociados a tu capacidad de entrega, aumentando el riesgo de daños a tu reputación como remitente y de errores de entregabilidad difíciles de subsanar. 

Una plataforma de envío profesional, de hecho:

  • respeta los estándares de seguridad
  • tiene IP incluidos en las listas blancas internacionales más autorizadas 
  • asegura a tus e-mail un alto índice de entrega

Son ventajas que no hay que subestimar cuando se trata de aprovechar el potencial del e-mail, uno de los canales de marketing con el ROI más alto en términos absolutos

Descubre todas las ventajas de utilizar una plataforma de envío: ¡efectúa una prueba gratuita y sin compromiso de MailUp!

2. Base de datos de escasa calidad

El segundo error que hay que evitar para no comprometer el éxito de tus campañas incluso antes de empezar a enviar es construir una base de datos dando prioridad a la cantidad sobre la calidad.

Comprar listas de envío es una práctica que a corto plazo puede parecer la solución más fácil, pero que a largo plazo tiene efectos negativos en los resultados de tus envíos y puede dañar gravemente tu capacidad de entrega. Enviar mensajes a contactos no interesados, que no abrirán prácticamente nunca tus comunicaciones o, peor aún, que podrían denunciarte como spam, puede llevar a consecuencias de cierta relevancia como:

  • baja participación
  • erosión de la entregabilidad 
  • daño irreparable a la reputación de la marca 

3. No gestionar los rebotes

Uno de los errores más graves, en términos absolutos, es enviar una campaña de e-mail a direcciones erróneas, pasando por alto la gestión de los denominados hard bounce, con graves consecuencias para tu reputación como remitente. 

Y aquí volvemos a conectarnos con el error número uno: elegir no recurrir a una plataforma profesional te expone automáticamente al riesgo de pasar por alto la gestión puntual de los e-mail que rebotados, que pueden en cambio ser monitoreados de forma automática mediante un servicio de marketing por e-mail, como hace MailUp desde siempre al dar de baja las direcciones erróneas y gestionar las que temporalmente puedan dar problemas. 

4. Segmentación incorrecta del público

Construir una lista de contactos de calidad y elegir una plataforma de envío profesional que gestione automáticamente los posibles rebotes, no basta: todo ello, de hecho, no te protegerá contra el riesgo de enviar el mensaje equivocado al usuario equivocado. 

Para evitar este error, la mejor práctica por excelencia, que no hay que descuidar, lleva el nombre de segmentación e indica la capacidad de identificar y establecer, una vez preparado el mensaje, una serie de herramientas que tu plataforma pone a tu disposición (listas, grupos y filtros) para seleccionar el grupo de destinatarios realmente interesados en recibir ese tipo de comunicación, aumentando así las probabilidades de lectura, los clics y las conversiones de tu campaña. 

5. Asunto y preencabezado no optimizados

El asunto y el preencabezado son dos de los primeros elementos que el usuario visualiza en su bandeja de entrada y son lo que permite entender inmediatamente el objetivo del mensaje. En otras palabras, representan el anzuelo que puedes lanzar tus destinatarios con la idea de captar su atención entre las miríadas de mensajes de e-mail que cada día encuentran en su buzón de correo. No respetar las reglas base para la optimización del asunto, utilizar palabras spam y elegir, peor todavía, no redactar el preencabezado, son errores que quizá te parezcan insignificantes, pero que influyen notablemente en el resultado de tus campañas de e-mail. Trata, por tanto, de no ser demasiado genérico cuando redactes la línea del asunto y completa el contenido escribiendo un sumario complementario, que proporcione más información sobre el contenido del mensaje. 

6. Remitente no reconocible

Hemos visto en este artículo cómo la reconocibilidad de la marca es el principal factor que en 2021 impulsa a los usuarios a abrir un e-mail directamente en la bandeja de entrada. Un error que hay que evitar para no obstaculizar las probabilidades de aumento de la tasa de apertura, así como de entregabilidad del mensaje, es enviar desde un remitente poco reconocible para los contactos, con el riesgo de acabar fácilmente en la carpeta de spam. Para evitar este inconveniente, una solución es enviar tus e-mail con subdominios relacionados con el nombre de dominio de la empresa. De ese modo, tus contactos recibirán mensajes de un dominio que reconocen y del cual se fían. Otra práctica recomendada es indicar en el remitente un nombre real, para dar un toque más humano e íntimo a la conversación. 

Para proteger adicionalmente tu entregabilidad y hacer todavía más reconocible y sólida la reputación de tu marca como remitente, utiliza además un método de identificación entre los muchos que hay disponibles en el mercado: DMARC, DKIM o el más refinado BIMI

7. Estructura del mensaje no adaptativa.

Hoy en día, casi el 43 % de los mensajes de e-mail se abren desde el móvil, y es un cifra que se espera siga creciendo de forma constante en los próximos años. Por ello, utilizar un diseño que permita en automático la construcción de una estructura adaptativa para tus mensajes de e-mail resulta una cuestión más que fundamental, obligatoria. 

Para evitar peligrosos errores de visualización no hace falta conocer el código HTML: basta con contar con un editor que permita crear mensajes de e-mail de diseño modular, automáticamente optimizado para móvil, como el editor de arrastrar y soltar BEE integrado en la plataforma MailUp. Para una mayor protección contra posibles errores, nuestro consejo es controlar la presentación de tus e-mail antes de enviarlos a tus contactos y comprobar que no haya problemas de visualización de algunos contenidos en el dispositivo móvil. En caso de que surgiesen este tipo de problemáticas, el editor BEE te permite ocultar algunos contenidos en el móvil que se visualizarán únicamente en un dispositivo de escritorio; para ello, solo tienes que usar la opción Oculta en móvil del bloque Propiedades contenido

8. Contenidos poco legibles

Asegurarse de que los contenidos de tu e-mail sean perfectamente visibles en móvil es un esfuerzo inútil si cometer el error de que no sean fácilmente legibles. 

Respeta las reglas básicas de formato para garantizar que tus destinatarios puedan leer tus contenidos fácilmente. Esto significa actuar en dos frentes:

  • legibilidad lingüística. No des a tus frases una sintaxis demasiado articulada y compleja.
  • legibilidad tipográfica. Evita crear títulos y párrafos con caracteres  que no se distingan bien y con un interlineado excesivamente reducido.

En otras palabras, asegúrate de utilizar de forma inteligente las siguientes herramientas de formatación:

  • división en apartados temáticos
  • listas con viñetas
  • negrita para resaltar palabras clave
  • interlineado y espaciado entre letras para dar soltura al texto

9. Elementos visuales pesados

Además de los contenidos, también las imágenes que introduces en tus mensajes pueden dar lugar a una serie de errores que pueden comprometer gravemente la entregabilidad y la correcta apertura de un e-mail.

Uno de los más comunes es cargar elementos visuales (imágenes, vídeo o GIF) demasiado pesados, con los que la carga del mensaje resulta extremadamente lenta o, incluso peor, que rompen su contenido y desaniman al usuario en sus actividades de clic y conversión. 

Otro error fatal es elegir imágenes de escasa resolución o GIF animados no optimizados. 

Para evitar estos riesgos, nuestros consejos son los siguientes: 

10. Enlaces incorrectos 

Los enlaces son el puente que conecta el e-mail y la página de aterrizaje donde el usuario puede completar la acción y concretar la conversión. Introducir enlaces incorrectos, presentes en listas negras, o que remiten a páginas inexistentes, es ciertamente el último de los errores fundamentales que pueden representar un obstáculo para los resultados de tu campaña e impedir incluso al usuario más interesado y predispuesto finalizar una conversión en tus páginas de aterrizaje. Evitar que esto ocurra no es imposible: gracias a herramientas como el Análisis de enlaces que MailUp pone a disposición, puedes hacer que la plataforma de envío trabaje por ti, controlando simplemente la reputación y validez de los enlaces directamente desde la sección Controlar

Análisis de enlaces de MailUp

Consejos para optimizar los e-mail y evitar el riesgo de errores.

Tras toda esta serie de errores que absolutamente debes evitar cuando crees un mensaje de -mail, presentamos ahora algunos consejos para no caer presa del pánico y prevenir toda clase de riesgos:

  • antes de cada envío efectúa siempre una revisión del mensaje y, hecho esto, un envío de prueba a tu dirección de correo, y asegúrate de no haber caído en ninguno de los errores que te acabamos de describir.
  • realiza periódicamente pruebas  A/B para entender cómo optimizar algunos elementos de tus campañas, como, por ejemplo, el asunto, el sumario o incluso el formato de los textos. Esta práctica te servirá para determinar qué versión de un mismo mensaje obtiene los mejores resultados y para consolidar determinadas elecciones de diseño en función de tu público.
  • efectúa las auditorías con regularidad para analizar a posteriori la evolución de una campaña e identificar eventuales aspectos críticos y problemas que haya que mejorar en el futuro.

Conclusiones

Como habrás podido entender, la ayuda de una plataforma de envío profesional es el primer paso para proteger tus campañas del riesgo de cometer errores que puedan comprometer los resultados de tus envíos. Si todavía no has probado todo el potencial de MailUp, te aconsejamos solicitar una prueba gratuita y sin compromiso y probar a experimentar, en concreto, todas las ventajas del uso de un servicio de marketing por e-mail que trabaja por ti. 

Este artículo ha sido escrito por

Paola Bergamini

Paola Bergamini

Nací en 1993 en Como y pasé las fronteras de la provincia para estudiar en Milán, donde me gradué en filosofía siguiendo mis pasiones personales. Desde siempre me fascina el mundo de la comunicación digital, amo escribir y enriquecerme leyendo. Como Content Editor de MailUp, intento estar siempre actualizada sobre temas de email y digital marketing para comunicar tendencias, teorías y herramientas.

Artículos relacionados